La Comisión Sexta de la Cámara aprobó en tercer debate una reforma a la Ley 30 de 1992 que redefine el modelo de financiamiento de la educación superior pública, con medidas para fortalecer la sostenibilidad del sistema, cerrar brechas regionales y ampliar el acceso a recursos para instituciones técnicas, tecnológicas y universitarias, abriendo nuevas oportunidades para estudiantes en todo el país.